lunes, 22 de mayo de 2017

Mi Conferencia en el MUCIC: Del paisajismo de Jorge Cázares a Ruina Tropical

1.El miércoles pasado me senté frente al generoso público interesado en el arte con motivo de una charla -hoy está de modo decirle “conversatorios” a estos eventos- que me invitaron a dar Hugo Juárez y María Gabriela Dumay al Museo de la Ciudad de Cuernavaca, un espacio en el que se monta exposición tras exposición, básicamente de artistas morelenses, con muy buena voluntad y magros recursos, pero esa es otra historia.

Lo que quiero compartirles brevemente es la reflexión que llevé a la pantalla, en la que aparecieron los guapos rostros de muchos artistas que viven en la ciudad “donde la primavera se alarga más” –nunca he encontrado la referencia que le achacan al buen Humboldt, quien sólo pernoctó una noche aquí porque andaba de paso--, acompañados de algunas de sus obras.

La idea que me motivó a acotar el tiempo -70´s hasta la fecha-, en el que obviamente faltaron algunos que debieron estar, fue que veo una Cuernavaca que no es aquél edén que vivieron quienes decidieron vivir aquí por el clima, por la cercanía con la CDMX, por el temblor del 85, por el sabor a pueblo, o lo que usted quiera, sino una en crisis que se refleja en el mundo del arte, como suele suceder, porque para eso sirve esta faceta de la llamada alta cultura, entre otras cosas.

2.En la pantalla se vio algo del paisajismo del Mtro. Jorge Cázares -a quien no hay que comparar con Velasco, sino con Landesio en todo caso- y cerramos con los montajes “neo-dadaístas” de los chavos de Ruina Tropical -Davo y Fabiola Valdéz, Amaury Colmenares, Gabriel Rosicky y Esther Alton- pero transitamos por los anhelos de representación de un entorno idealizado mediante representaciones de escenas costumbristas, haciendas en ruinas y hermosos y floridos jardines (léase algunos miembros de la SAMAC, Vicente Gandía, Ranulfo González, Joy Laville y otros) y nos enfrentamos al trabajo de los jóvenes creadores que buscan exhibir en el mal llamado Museo de la Ciudad (así le digo siempre porque no tiene acervo propio), porque desde luego buscan exhibir lo que producen una vez que han egresado de los dos centros de formación artística de la entidad.

Desde luego que no faltaron los comentarios sobre los aprendizajes en el Centro Morelense de las Artes y la Facultad de Artes de la UAEM, incluyendo a las generaciones que se ilusionaron poniendo espacios como el E21 -antes Aragón y León- o la galería de los Simones, pero no podíamos dejar de lado la historia de los artistas que se han rascado con sus propias uñas para lograr el reconocimiento internacional que se ganaron, como Rafael Cauduro, Roger von Gunten, Víctor Hugo Núñez, Elisa Cano y Uli Solner, quienes además han hecho escuela aportándole nutritivas ideas a sus aprendices.

3.En esta historia en la que no faltaron las representaciones de nuestro héroe-nacional-más-puro-e-internacionalizado-Emiliano Zapata, del cual han echado mano para resignificarlo varios artistas locales como Xolo Polo, me atrevo a decir que debieron aparecer los Chinelines de Miguel Ángel Méndez, creador de unos Art Toys que ya van por el número 4000 vendidos en diferentes ámbitos, unos muñequitos muy simpáticos vestidos de diversos colores porque aunque sean más diseño industrial combinado con artesanía, nos dan identidad en medio de la diversidad cultural que nos toca vivir.

Como personalidades que generaron espacios de reflexión estética, fomentaron el coleccionismo y nos enseñaron a ver lo propio, empezando por el arte popular, no pude dejar de lado a Robert Brady y John Spencer, aunque Evelyn Lambert no se quedó atrás por el amor a la Cuernavaca de aquellos gringos que veían con ojos de asombro de mercado de frutas a la entidad en la que decidían pasar temporadas. Por cierto, pobre Evelyn, no se le hizo lo del museo Guggenheim, pero cómo le echó ganas.

4.Finalmente, no puedo dejar de decir que la conferencia me hizo sufrir por tener que dejar fuera un montón de consideraciones que tienen que ver con que siendo uno de los estados en los que habitan más artistas, no existe el mercado de arte –aunque Carmen Rosa Vega hace muchos esfuerzos por incitarlo con su galería en el centro- y que sufrí por no poder darle más relevancia al trabajo que se experimenta día a día en torno a la gráfica o estampación artística nacida de los amores de Enrique Cattaneo con los diversos talleres que ha tenido y los empeños siempre fructíferos en el creciente interés hacia esa técnica por parte de Ana Rojas, la de LAMULI.

Lamento asimismo no haber hablado de “Artes por todas partes”, la página de FB fruto de los esfuerzos de Miguel Ángel Izquierdo por conjuntar y dar a conocer lo que aquí se piensa y se hace como arte y su directorio de artistas, pero así son las cosas en esto de las charlas y por eso esta es el inicio de  muchas más que quiero dar y publicar en forma de libro, querido lector y lectora. ¿Me acompaña para la próxima? FIN


Por: María Helena Noval


martes, 16 de mayo de 2017

Rosario Castellanos: polémica por su correspondencia

1. El 11 de abril de este año comienzan los mensajes en Twitter que abordan la polémica y hasta el momento bloqueada publicación de la correspondencia sostenida entre la escritora mexicana Rosario Castellanos y el escritor, traductor y académico Raúl Ortiz y Ortíz, quienes este mes de mayo estarían cumpliendo 95 y 86 años respectivamente y cuya entrañable amistad (1961-1974) derivó en el hecho de que él fue el albacea literario de la autora, hasta su muerte en enero del año pasado.

En los breves textos publicados en dicha red social, salidos de las cuentas del editor, catedrático y escritor Ángel G. Cuevas @ngel_4_cuevas (colaborador de Ortiz y Ortiz hasta el final de sus días), Gabriel Guerra Castellanos @gabrielguerrac (hijo de la autora con el filósofo Ricardo Guerra), la sección de Opinión del periódico El Universal @Univ_Opinion, la periodista Angélica Recillas @AngelicaRecillas y la Revista Etcétera @revistaetcetera, se ha defendido el tema de la libertad de expresión, se ha hablado de censura, se ha puesto en duda la validez literaria de las misivas y hasta se ha manejado el vil tema de los exiguos dineros que se perciben por concepto de regalías. Incluso se le ha propuesto al heredero de los Derechos de Autor, Guerra Castellanos, retirar las cartas que le incomodan del volumen listo para su publicación en el Fondo de Cultura Económica, si considera que se violenta la intimidad de su historia familiar, pero hasta el momento no se tiene respuesta favorable al respecto. Por ello se pondrá en circulación, en redes sociales, una carta en la que se pedirá la firma del público y los especialistas en favor de la publicación.

2.El tema desde luego ha dado mucho que pensar a quienes somos admiradoras/es de la obra de Rosario Castellanos, no sólo porque conocemos el volumen titulado “Cartas a Ricardo” (FCE, 1994), un epistolario en el que se muestra la traumática relación amorosa entre ella y su marido, lo cual nos deja ver cómo fue haciendo ella consciencia sobre sus derechos humanos, sino porque en general los historiadores conocemos el valor documental de los llamados textos biográficos, entre los que se encuentran precisamente los epistolarios, las memorias y los diarios, en los que se valoran la familiaridad y cierto control del estilo como categorías estéticas.

¿Cómo conoceríamos el génesis de algunas obras de Vincent Van Gogh y los datos de su trayectoria artística si no fuera por las correspondencia sostenida entre él y su hermano Theo? ¿Cómo sabríamos de la relación amorosa entre Marcel Proust y su enamorado, el músico venezolano Reynaldo Hahn, si no fuera porque éste conservó la cartas del francés? ¿Cómo conoceríamos la obra de Plinio el Joven?

3.Tuve la oportunidad de leer esta semana “Katún”, el prólogo en el que Ortiz y Ortíz da cuenta de la vida de su amiga con elegancia, puntualidad y respeto, al tiempo que nos ayuda a formarnos opinión sobre la obra castellaneana, a la que algunos ven como indigenista o feminista, una obra prolífica que excede cualquier categorización, un cúmulo de textos escritos a pesar de las dificultades de su vida familiar, sus actividades como catedrática, funcionaria y madre de familia de su propio hijo Gabriel y los 2 que su marido había concebido con la pintora Lilia Carrillo.

Y he de decirle, querido lector y lectora, que quedé conmovida por la vehemencia que se lee en el discurso de Ortiz con respecto a la vida y obra de su amiga. Pero sobre todo quedé fascinada porque el epistolario promete mostrarme a una Rosario que no es la sometida y sufrida mujer que me hizo llorar cuando leí “Cartas a Ricardo”, sino a una mujer que al final de sus días se confesaba liberada, realizada como escritora (a pesar del poco tiempo que tenía para ello) y feliz con su trabajo como diplomática.

No he leído las cartas, pero sé que en una de ellas le pide opinión a Emilio Rabasa, su jefe en Relaciones Exteriores sobre “El Eterno Femenino”, obra de teatro cuyo maquinuscrito le envió con Ortíz y Ortíz porque estaba preocupada porque sentía podría lastimar la sensibilidad nacionalista de algunos pacatos (por lo mismo ésta se publicó después de su muerte). Sé que en las cartas habla de sus viajes, de su vida como catedrática en la Universidad de Jerusalén, de cómo era su vida frente al mar y de que trabajaba en una especie de diario en el que narraba no tanto lo que le ocurría, sino lo que se le ocurría. Desafortunadamente el diario está extraviado.

4.Las cartas, cuyos derechos de autor hoy bloqueados por su hijo pasarían a ser de dominio público 100 años después de la muerte de la autora, dan cuenta asimismo de parte de los procesos creativos que la animaban, incluyendo sus gustos y pasiones, porque ambos amigos intercambian opiniones sobre libros, cine y teatro, lo cual le imprime un matiz de texto crítico al inédito libro.

Valga la pena puntualizar que las cartas que ella dirigió al Lic. Ortíz desde EUA e Israel se conservaron en fotocopias, pues los originales fueron robados al maestro y que las que él le dirigió a ella a Israel se conservan en su totalidad. Esto lo sé por Ángel Cuevas, en cuyo compromiso con la literatura confió para que no quite el dedo del renglón y podamos conocer más de Rosario, porque ella somos todas.  FIN.

Articulo publicado en: https://www.diariodemorelos.com/noticias/vas-ver-rosario-castellanos-pol%C3%A9mica-por-su-correspondencia

Por: María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 8 de mayo de 2017

La Ley de Cultura del país: sí, pero no

1.Queda claro que entre las ilusiones que se hace una y la realidad en la que interviene la condición humana hay una grieta que hay que tapar con “curitas” para poder seguir adelante y tratar de componer el mundo como se vaya pudiendo. Sí, les comparto que estoy triste, querido lector y lectora, porque la ley de cultura que todos esperábamos como la enmienda de una gran deuda pendiente con el sector especifico y el ciudadano común resultó ser un documento para salir del paso. 

Consulte usted en internet la gaceta parlamentaria del 28 de abril del año en curso y verá que el anexo XIX titulado “Dictamen a la Minuta con Proyecto de Decreto en Relación con Diversas Iniciativas sobre el Ejercicio de los Derechos Culturales por el que se expide la Ley General de Cultura y Derechos Culturales” es un híbrido basado en la noción de los derechos humanos, que está muy bien saber y hacer valer, al que le faltan partes sustanciales que representaban avances según las 5 propuestas presentadas por varios actores a los que les compete el tema -entre ellos el Senador de Morelos Rabindranath Salazar- y los redactores de un nutrido y propositivo documento orientador que analizamos en este espacio semanas atrás, solicitado a la Comisión de Cultura y Cinematografía del Congreso de la Unión. 

2.Para decirlo más claro y aún sin haberse publicado en el Diario Oficial de la Federación -después de este trámite hay un periodo de 180 días naturales para la creación del reglamento pertinente- entrará pronto la ley en vigor sin mayores novedades.  Una de ellas (Art. 8) la referente a los vales culturales, que suenan a programa social y que a ver cómo le hacen para echar a andar, primero  mediante la creación de un programa específico y luego para $olventarlos, pues se tratará, al parecer, de bonos como de despensa para que la gente beneficiada asista a conciertos, obras de teatro, museos, etc., sin la certeza presupuestaria obligada. Y es que se eliminó el Título “Presupuesto y Financiamiento a la Cultura”, porque dijeron los de la Consejería Jurídica del Ejecutivo que el manejo de los recursos obedece a diversos ordenamientos y no sólo al PEF, lo que vuelve a dejar al sector en la vulnerabilidad y a la buena de Dios (en este caso Dios es el “mandamás” en turno, el que tenga unos centavitos que decida destinar a la cultura porque le parezca simpática, como siempre). 

Otra novedad es el Sistema Nacional de Información en Materia de Cultura  (ART. 19 fracc. V) y aquí hay que decir que eso sí da gusto, porque por ejemplo en Morelos no contamos con un instituto o programa sistematizado de investigaciones estéticas -no existe ni el inventario de las esculturas de la ciudad, apenas se está realizando y es de competencia municipal-, así que qué bueno que sea la secretaría de cultura federal la que vaya a establecer dicha política cultural que habrá de cumplirse en todo el país poco a poco. Otra obligación es que a los estados, municipios y alcaldías de la CDMX les tocará ponerse de acuerdo para trabajar en red y adaptar sus programas de acuerdo con lo que el INAH, el INBAL y las instituciones de carácter internacional como la UNESCO dicten (Art. 73 fracc. XXIX Ñ), lo que parece obvio, pues no se puede pasar por alto lo ya legislado.

3.- Lo que preocupa en grado superlativo es que se haya omitido la parte referente a la economía cultural, que es el gran tema hoy en día que se ha dejado de ver únicamente el valor simbólico de la cultura, hoy que se sabe que el 2.8% del PIB (450,633 millones de pesos) proviene de allí, hoy que se habla del millón de empleos directos que se generaron por este concepto en 2014. ¿Y las empresas y las industrias culturales cómo se van a fomentar? ¿Y los incentivos fiscales para los artistas se van a quedar sólo en el pago en especie? ¿y el coleccionismo de obras de arte cómo se va a revitalizar?

¿Para qué pusieron a trabajar a los 14 expertos en la materia en un documento orientador que casi tiraron a la basura? La Cámara Baja y la Alta conferenciaron, luego vinieron los raspones entre los diputados y senadores que tomaron en cuenta 5 proyectos, 11 foros y muchas ponencias y sacaron el proyecto de ley que seguramente inaugurará el Presidente Peña Nieto en un evento cultural, que bien podría ser el Auditorio Teopanzolco, que dicho sea de paso está quedando muy bonito. 

En pocas palabras y para que se entienda el impacto: prevaleció la ley del “ya mérito”, la del “peor es nada” y la del “ahí se va”. Al puritito estilo mexicano, pues terminaron todos diciendo que ya en el proceso legislativo ordinario se irán enmendando o mejorando las cosas. Por algo decía el tan admirado sabio ítalo-morelense Gutierre Tibón: “Este país es el del sí, pero no”. 

4.Ah! Y como quedaron desdibujados en la ley los derechos de las personas pertenecientes a las culturas originarias felicito de nuevo a la Sra. Elia Stavenhagen, quien como experta en la materia organizó, apoyada por la CEDH y la SC un coloquio homenaje a su marido, en el que se vio que ellos, los indígenas han pasado de ser objetos de estudio a generadores y relatores de su propia historia. En esos nuevos académicos recae la bronca de hacer respetar sus derechos culturales. FIN.

Articulo publicado  en: 1.Queda claro que entre las ilusiones que se hace una y la realidad en la que interviene la condición humana hay una grieta que hay que tapar con “curitas” para poder seguir adelante y tratar de componer el mundo como se vaya pudiendo. Sí, les comparto que estoy triste, querido lector y lectora, porque la ley de cultura que todos esperábamos como la enmienda de una gran deuda pendiente con el sector especifico y el ciudadano común resultó ser un documento para salir del paso. 

Consulte usted en internet la gaceta parlamentaria del 28 de abril del año en curso y verá que el anexo XIX titulado “Dictamen a la Minuta con Proyecto de Decreto en Relación con Diversas Iniciativas sobre el Ejercicio de los Derechos Culturales por el que se expide la Ley General de Cultura y Derechos Culturales” es un híbrido basado en la noción de los derechos humanos, que está muy bien saber y hacer valer, al que le faltan partes sustanciales que representaban avances según las 5 propuestas presentadas por varios actores a los que les compete el tema -entre ellos el Senador de Morelos Rabindranath Salazar- y los redactores de un nutrido y propositivo documento orientador que analizamos en este espacio semanas atrás, solicitado a la Comisión de Cultura y Cinematografía del Congreso de la Unión. 

2.Para decirlo más claro y aún sin haberse publicado en el Diario Oficial de la Federación -después de este trámite hay un periodo de 180 días naturales para la creación del reglamento pertinente- entrará pronto la ley en vigor sin mayores novedades.  Una de ellas (Art. 8) la referente a los vales culturales, que suenan a programa social y que a ver cómo le hacen para echar a andar, primero  mediante la creación de un programa específico y luego para $olventarlos, pues se tratará, al parecer, de bonos como de despensa para que la gente beneficiada asista a conciertos, obras de teatro, museos, etc., sin la certeza presupuestaria obligada. Y es que se eliminó el Título “Presupuesto y Financiamiento a la Cultura”, porque dijeron los de la Consejería Jurídica del Ejecutivo que el manejo de los recursos obedece a diversos ordenamientos y no sólo al PEF, lo que vuelve a dejar al sector en la vulnerabilidad y a la buena de Dios (en este caso Dios es el “mandamás” en turno, el que tenga unos centavitos que decida destinar a la cultura porque le parezca simpática, como siempre). 

Otra novedad es el Sistema Nacional de Información en Materia de Cultura  (ART. 19 fracc. V) y aquí hay que decir que eso sí da gusto, porque por ejemplo en Morelos no contamos con un instituto o programa sistematizado de investigaciones estéticas -no existe ni el inventario de las esculturas de la ciudad, apenas se está realizando y es de competencia municipal-, así que qué bueno que sea la secretaría de cultura federal la que vaya a establecer dicha política cultural que habrá de cumplirse en todo el país poco a poco. Otra obligación es que a los estados, municipios y alcaldías de la CDMX les tocará ponerse de acuerdo para trabajar en red y adaptar sus programas de acuerdo con lo que el INAH, el INBAL y las instituciones de carácter internacional como la UNESCO dicten (Art. 73 fracc. XXIX Ñ), lo que parece obvio, pues no se puede pasar por alto lo ya legislado.

3.- Lo que preocupa en grado superlativo es que se haya omitido la parte referente a la economía cultural, que es el gran tema hoy en día que se ha dejado de ver únicamente el valor simbólico de la cultura, hoy que se sabe que el 2.8% del PIB (450,633 millones de pesos) proviene de allí, hoy que se habla del millón de empleos directos que se generaron por este concepto en 2014. ¿Y las empresas y las industrias culturales cómo se van a fomentar? ¿Y los incentivos fiscales para los artistas se van a quedar sólo en el pago en especie? ¿y el coleccionismo de obras de arte cómo se va a revitalizar?

¿Para qué pusieron a trabajar a los 14 expertos en la materia en un documento orientador que casi tiraron a la basura? La Cámara Baja y la Alta conferenciaron, luego vinieron los raspones entre los diputados y senadores que tomaron en cuenta 5 proyectos, 11 foros y muchas ponencias y sacaron el proyecto de ley que seguramente inaugurará el Presidente Peña Nieto en un evento cultural, que bien podría ser el Auditorio Teopanzolco, que dicho sea de paso está quedando muy bonito. 

En pocas palabras y para que se entienda el impacto: prevaleció la ley del “ya mérito”, la del “peor es nada” y la del “ahí se va”. Al puritito estilo mexicano, pues terminaron todos diciendo que ya en el proceso legislativo ordinario se irán enmendando o mejorando las cosas. Por algo decía el tan admirado sabio ítalo-morelense Gutierre Tibón: “Este país es el del sí, pero no”. 

4.Ah! Y como quedaron desdibujados en la ley los derechos de las personas pertenecientes a las culturas originarias felicito de nuevo a la Sra. Elia Stavenhagen, quien como experta en la materia organizó, apoyada por la CEDH y la SC un coloquio homenaje a su marido, en el que se vio que ellos, los indígenas han pasado de ser objetos de estudio a generadores y relatores de su propia historia. En esos nuevos académicos recae la bronca de hacer respetar sus derechos culturales. FIN.


Por: María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 24 de abril de 2017

Museo de Arte Sacro de la Catedral de Cuernavaca: algunas consideraciones

1.El jueves pasado este diario informó sobre la voluntad de establecer un acuerdo entre el gobierno estatal, representado por los tres poderes que lo conforman y el nuncio apostólico Franco Coppola, para la apertura del Museo de Arte Sacro de la Catedral de Cuernavaca. La nota hizo hincapié en la voluntad del diálogo respetuoso entre los poderes públicos y el obispo de la Diócesis de la capital morelense, Ramón Castro y Castro (ya todo el mundo sabe que no se invitan a sus fiestas porque no se llevan nadita bien), pero dado que esta columnista es historiadora del arte, quiero compartirle lo que he venido averiguando, querido lector y lectora, ya que me dio mucho gusto la posible próxima apertura de un nuevo espacio dedicado al arte generado por obra y gracia de un patrocinio de esquema mixto, en el que se sumaron fondos privados y públicos (federales y estatales) para lograr una inversión de un poco más de 35 millones de pesos, administrados por la Secretaría de Obras Públicas de la entidad.

Resulta que el interesantísimo acervo que se pondrá a disposición del espectador, supuestamente en un par de meses, comienza con las piezas de la antigua Colección Plancarte (nombrada así por el segundo obispo de Cuernavaca Monseñor Francisco Plancarte y Navarrete, quien gustaba de coleccionar objetos arqueológicos y religiosos), se complementa con lo que conjuntó el empresario textil y apasionado de las artes Juan Dubernard, fundador de la Sociedad Defensora del Tesoro Artístico de México, Capítulo Morelos en 1987 y termina con lo que se ha podido investigar y restaurar, gracias al importantísimo apoyo del tercer sector, es decir, de la asociación civil denominada “Adopte una Obra de Arte”, representada en nuestro estado por la elegante señora Cecile Camil de Abe, impulsora incansable de la idea del recinto cultural, de la restauración de las obras de la Capilla de la Tercera Orden y del mural de Diego Rivera, ubicado en el Palacio de Cortés.

Se entiende entonces, que los morelenses y el turismo interesado en la cultura podremos admirar cerca de 80 piezas que contribuirán a formarnos una idea de la historia del arte sacro local que antes fue motivo devocional, entre las que se encuentran 58 pinturas de caballete, además de utensilios y ornamentos propios del rito católico, objetos que nos muestran antes que nada el sufrimiento de los mártires de antaño, puro ejemplo de piedad.

2.Como es habitual en la obra de la época, la autoría de las mismas, restauradas por expertos del INAH, no ha sido del todo comprobada, por lo que se prefiere hablar de atribuciones a los maestros Simón Pereyns, Andrés de la Concha y Juan de Miranda (siglos XVI al XIX), entre otros. Pero sobre todo, han dicho  expertos como la Dra. Elisa Vargas Lugo, que aún las piezas de factura anónima  son de innegable calidad.

Platicando del tema con el Maestro Marco Certo -quien restauró la “Mater Dolorosa” de Juan Correa-, me enteré de que hay resonancia compositiva entre algunas piezas del acervo del Museo de las Intervenciones ubicado en la CDMX y el “Apostolado” de Juan de Miranda que veremos aquí, que además se expondrán una talla en madera estofada que representa a “San Cristóbal con El Niño Jesús”, de gran formato que se presentó en la muestra dedicada a los 20 siglos de arte mexicano que hizo época en NY, 4 casullas y una mitra que valen la pena por su narrativa bordada (remontada en terciopelo) y una “Última Cena” compuesta alrededor de una mesa redonda y no rectangular, como era común en la iconografía típica para el tema.

3.De acuerdo con el Arqlogo. Víctor Hugo Valencia Valera, a quien le correspondió normar los trabajos autorizados antes de su nombramiento como titular del INAH, se tuvo que deconstruir parte de la obra para disminuir la dimensión de la estructura de acero y cristal, con el objeto de no afectar la imagen del centro de la ciudad y respetar la estructura del inmueble. La obra, que es desmontable, quedó a cargo de los constructores Francisco y Elías Atala, quienes cuentan con experiencia en trabajos de índole patrimonial y se llevó a cabo después de los debidos estudios arqueológicos que arrojaron vestigios de los cimientos de la Capilla Real del siglo XVI. Añade Valencia Valera, que por los años 50 hubo un albergue para gente de la curia en lo que después fue el patio en el que hoy se ubica el museo.

4.Concluyo recordándole que está usted invitado e invitada este miércoles 26 de abril, a las 9 AM, al Jardín Borda, al Coloquio titulado “Las Autonomías Indígenas en México, retos y perspectivas, un homenaje a Rodolfo Stavenhagen”. Allí nos vemos. FIN.


Por: María Helena Noval

Hacía la Ley General de Derechos Culturales de México: retos para Morelos (Cuarta Parte)

1.
Con el propósito de reconocer la importancia de la diversidad cultural, la Ley General de Derechos Culturales próxima a promulgarse, indica que los legisladores no podrán decidir sobre la operación de los espacios en los que se muestran vestigios fósiles, arqueológicos e históricos, cuya conservación es de interés nacional, quedando este tópico bajo la vigilancia de los instituciones nacionales competentes (se tomó en cuenta el Art. 73 Constitucional, fracción XXIX-ñ).
Morelos cuenta con 1034 sitios en el estado conforme al proyecto denominado Atlas Arqueológico, pero solamente hay 7 abiertos al publico, desde Xochicalco - el más conocido-, hasta Las Pilas -el que recibe menos visitas-, cifra que por otro lado no debe desanimarnos: en todo el país hay 182 sitios arqueológicos abiertos al público, pero hay más de 50 mil conocidos. Es decir la situación es similar en todos los estados: nos falta mucho por conocer en materia de patrimonio cultural e historia de México.
Platicando con el delegado del INAH, Víctor Hugo Valencia Valera, me entero de que con respecto a lo paleontológico hubo reformas recientemente aprobadas por el Congreso; sin embargo hace hincapié el arqueólogo en un aspecto importantísimo que aborda la ley de la que venimos hablando desde hace tres semanas en este espacio, se refiere a la relevancia que se le da en el documento a este asunto de la diversidad cultural (antes se hacía más hincapié en la noción de Patrimonio Cultural Intangible). Esto aplicado a nuestro estado -que por cierto cumple 148 años el día de hoy- levanta el ánimo porque brinda la oportunidad de conocer lo propio (Título Primero, Capítulo II y Título Segundo Capítulos I y III).
Dice él que: "Las fiestas tradicionales son lo intangible, lo inmediato, lo que la gente vive, la manera en la que convive -sin que necesariamente tenga consciencia de que esto le da identidad-; son importantísimas porque de ahí se desprende el orgullo de pertenecer a una comunidad que se organiza, que embellece los espacios públicos, que conserva sus tradiciones. Lo arqueológico está protegido por la legislación pertinente desde hace años, se ha ido perfeccionando y contribuye de manera importante a conformar la noción de nacionalismo, pero lo otro es un redescubrimiento diario y debe dársele protección. Dicha protección por supuesto debe ir más allá de lo turístico, la cultura es un puntal de desarrollo económico, pero también intelectual e identitario". Y tiene mucha razón. Piénsese en las diferencias entre los ritos llevados a cabo en Ocotepec, Morelos y en San Juan Chamula, Chiapas en Semana Santa, por ejemplo.
2.
En el contexto de un mundo globalizado que tiende a unificar mentalidades, lo particular debe entenderse como un valor prioritario desde el ámbito de la educación temprana. Giovanni Sartori, recientemente fallecido, hablaba de la influencia de los medios de comunicación en la creación del Homo Videns "una criatura que ve pero no piensa, que ve pero no entiende" y es que en las sociedades contemporáneas, en la llamada Era de la Imagen, la tecnología mediatizadora deja de lado la apreciación de las artes y la cultura locales. Y esto genera desinformación.
En nuestro estado por ejemplo, se insiste en presentar El Brinco del Chinelo en todas las festividades, cuando existen diversas fiestas locales de importancia, la mayoría vinculadas a lo religioso.
3.
"Uno de los festejos más importantes es el ciclo de la cuaresma, que se prolonga hasta el domingo de Pentecostés. El primer Viernes de Cuaresma destaca en Jiutepec, el segundo en Cuautla, el tercero en Tepalcingo, el cuarto en Atlatlauhcan y el quinto en Mazatepec. Y hay expresiones particulares en nuestro estado como las representaciones de Los Doce Pares de Francia, o las de los Moros y Cristianos y la presencia de personajes como los Matacueros en Yecapixtla y los Sayones en Tetela del Volcán.
"Lo importante en todas estas fiestas, además del aspecto religioso, es el aspecto gastronómico, pues hay comida que sólo se encuentran en el marco de estas fiestas, como algunas frutas y el pulque, además de las fondas en Mazatepec, construidas con bajareque, bancas de otate y techumbres de palma, en las que se cocina en tlecuiles hechos con piedras y barro. El resto del año hay otras festividades como la de La Candelaria, San Miguel y Santo Domingo, además de que destaca la Fiesta de la Cosecha en Tetelcingo", dice el cronista y gran conocedor de la historia local Jesús Zavaleta Castro, a quien hay que recurrir obligadamente cuando se trata de estos asuntos típicamente morelenses.
No sé qué opina usted, pero esta ley es un parteaguas en la historia de las políticas públicas.

....
El día de hoy, el profesor, periodista y escritor Pablo Rubén Villalobos recibirá la Medalla de Honor otorgada por el Congreso del Estado Libre y Soberano del Estado de Morelos en el rubro de Impulso a la Cultura. Sus poemas dedicados a los 33 municipios y al estado son ampliamente conocidos, además de que se ha preocupado por años por el aspecto estético de nuestra urbe. La ceremonia se llevará a cabo a las 10:30 AM en dicho lugar. Está usted invitado querido lector y lectora. FIN

Por: María Helena Noval

Hacia la Ley General de Derechos Culturales de México: retos para Morelos (Tercera Parte)

1.En el Título Tercero de la Iniciativa con Proyecto de Decreto que crea la Ley General de Derechos Culturales de México, se abordan los lineamientos y principios de la Política Cultural Nacional, cuya intención es facilitar la elaboración de Programas Nacionales de Cultura, en los que deberán colaborar los diversos niveles de gobierno y la sociedad civil. El Título Cuarto habla de la Sostenibilidad del Desarrollo del Sector Cultural, entendido éste como un campo en el que confluyen las entidades públicas, privadas y ciudadanas.

Es decir, de acuerdo con la manera en la que se están tomando en cuenta en el documento los beneficios de la cultura para el país, la sociedad civil será llamada a colaborar (con más insistencia que en el pasado) de manera transversal con las diversas instancias de gobierno, solicitándole su opinión, además de recursos económicos y en especie - para montar, por ejemplo, exposiciones artísticas, en las que se exhiben piezas de colecciones particulares-. Esto desde luego abrirá el espectro de lo que vemos en los museos, en donde priva una visión oficialista de la historia del país (el ejemplo actual es “Pinta la Revolución”, una rica muestra de obras valiosas en términos estéticos, pero poco crítica en términos de discurso curatorial).

Decíamos además, la semana pasada, que también es importante que se esté convocando a los creadores, a los artistas y a los técnicos para que hagan propuestas en torno a las políticas culturales pensadas para reconocer y recompensar su trabajo.

2.Estela Barona, destacada artista que le ha cantado a nuestro estado con admirable fervor -además de ser una incansable promotora cultural-, me recuerda además, que el Art. 24 de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Morelos en el Inciso VIII dice: “A la Secretaría de Cultura le corresponde apoyar, fomentar y difundir el trabajo de los creadores artísticos morelenses en todas las disciplinas, así como promover la apertura de nuevos centros de cultura y expresión artística públicos y privados”. Esto evidentemente está relacionado con el Art. 74, referente a las Atribuciones de la Secretaría de Cultura (Federal), que sugiere que en coordinación con las autoridades federales y los municipios se deberá diseñar y operar un Sistema Integral de Información Cultural.

Lo anterior le genera ilusión a esta escribiente, en tanto podríamos los morelenses emular la iniciativa y contar con una base de datos que diera fe del patrimonio cultural tangible e intangible de nuestra entidad, elaborada por investigadores y especialistas dispuestos a resguardarlo y promover el talento de los artistas locales. Casos como el del cronista Jesús Zavaleta, el líder de los artesanos Enrique Rodríguez, la entusiasta coleccionista de indumentaria indígena Margarita Gordon, los cronistas Heberto González de Matos y Carlos Lavín (entre otros) trabajan desde sus trincheras y merecen todo nuestro reconocimiento y respeto, pero hacen más falta vocaciones como las suyas.

3.La propuesta de ley habla también sobre los derechos de autor y los de propiedad intelectual. Este punto es de suma importancia, no sólo porque existen lamentables denuncias de plagio de textos literarios en el país, además del empleo de imágenes de autores a los que no se les pagan derechos por la reproducción de su obra para fines comerciales, sino porque en esos campos del Derecho estamos muy atrasados en nuestro país. Este rubro se relaciona con la práctica de la piratería, que tanto daño hace a los distribuidores de películas y música en México, misma que se vive a la luz del día en las calles, sin que nadie haga nada al respecto.

4.Hablar del fomento a la cultura para combatir la pobreza y fortalecer la seguridad ciudadana se ha convertido en un lugar común del discurso político de todos los partidos -cada uno de sus miembros entiende la cara bonita de lo bonito-, y por lo mismo será importante que a la hora de poner en marcha las políticas públicas con sus respectivos programas culturales se establezca de qué manera una cosa va con la otra: ¿por qué se combate a la pobreza educando en las artes? ¿Por qué se fortalece la seguridad de los individuos?

El gran error de quienes trabajamos en este sector ha sido entender que promover la llamada alta cultura soluciona las necesidades de todas las muy diversas comunidades del país. El tejido social no es uno, sino muchos. Por cierto, de la diversidad cultural hablaba muy bien el Dr. Rodolfo Stavenhagen, a quien el 26 de abril se le rendirá homenaje durante el Coloquio titulado “Las Autonomías Indígenas en México, retos y perspectivas, un homenaje a Rodolfo Stavenhagen” a partir de las 9 AM. Esto en el marco del debate sobre la construcción de municipios indígenas autónomos en nuestro estado, otro de los asuntos relacionados con la ley de cultura. FIN


Por: María Helena Noval
 

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