lunes, 15 de agosto de 2016

Cultura, a pesar del alboroto social

1.
Lo que se ve no se juzga: la cosa está que arde en este estado, el ánimo decae por el alboroto social que percibimos y sin embargo, la cultura sigue dando nobles frutos porque es desde allí, de las  nociones de resistencia y de supervivencia que propone la misma, de donde nos podemos nutrir para pensar qué nos conviene como ciudadanos. Todo esto lo digo porque se dan eventos en Morelos de donde sale una contenta, con ánimos de seguirle echando ganas a la vida, a pesar de todo.

Uno de ellos, fue la conferencia sobre Emiliano Zapata que vino a darnos el Maestro Salvador Rueda Smithers el miércoles pasado. ¿Quién mejor que él, que lleva tantos años siendo el experto en el zapatismo, desde la perspectiva de los de los insurgentes que acompañaron en la lucha a nuestro máximo héroe? ¿Quién mejor que él, autor de tantos textos sobre el tema para hablar de la esperanza que le inyectó el líder agrario a todo un pueblo doblegado? En fin, Salvador Rueda, estuvo en el mal llamado Museo de la Ciudad de Cuernavaca (MUCIC) como el primer invitado a un ciclo de 4 conferencias que de seguro fomentarán el principio de orgullo por ser morelense, aunque sea sólo en unos cuantos cientos de personas asistentes.

Ahora bien, a la par de reconocer el interés en generar reflexiones por parte del presidente municipal Cuauhtémoc Blanco a través de su Dirección de Cultura, del INAH a través de su titular, Víctor Hugo Valencia y de los miembros de la Asociación PROCENTRO, hay que reconocer con respecto al también llamado “Atila del Sur” (desde 1913 en el periódico El País), que además de ser un idealista de carne y hueso, éste se ha venido convirtiendo en un ícono porque (como dijo Malraux) su muerte le cambió la vida y porque logró que el labriego adquiriera personalidad jurídica a partir del Plan de Ayala. El evento se nutrió con imágenes tomadas del libro “Zapata en Morelos” (Lunwerg-Planeta), en el que se aborda la evolución de la imagen del caudillo hasta la actualidad.

2.
Este viernes y en concurrido acto se celebró el primer año de actividades del Museo de Arte Indígena Contemporáneo, ubicado en Ave. Morelos. El maestro Wilfrido Ávila García dio su informe como director del mismo (lástima que no mencionó la importante gestión de la Maestra Graciela Salas) y el Rector de la UAEM, Alejandro Vera Jiménez contestó con un amplio reconocimiento a la dignidad y la importancia de los pueblos indígenas. Habló de un proyecto dedicado a la creación de Bachilleratos Interculturales para Coatetelco y Xoxocotla, (comunidades que como en DDM hemos informado, están en camino de reconocerse como Municipios Indígenas), pero lo que a mí me pareció más interesante fue que se planteara el museo como un espacio desde donde pueden generarse estrategias sociales, no sólo consideraciones estéticas, que no están mal, pero que hoy resultan incompletas.

Las identidades plurales son un tema de origen, pero si se entienden como un tema de destino, la cosa cambiará para las llamadas minorías, comentamos algunos asistentes, durante el recorrido de las salas del museo en el que además se inauguró una exhibición resultado de los talleres de cerámica y orfebrería que allí se imparten.  

3.
El Museo Brady es quizá el recinto expositivo más conocido a nivel internacional de Cuernavaca. Su fundador, Robert Brady  fue coleccionista y artista y su particular manera de concebir su casa habitación, ubicada en la calle de Nezahualcóyotl, en la llamada Casa de la Torre, en el centro de Cuernavaca, ha venido generando un turismo cultural muy particular en la ciudad, además de vínculos sólidos en la nutrida comunidad de extranjeros que viven en el estado.

De su director Alberto González Torres se habla bien porque ha ido posicionando el lugar en la mira de la comunidad morelense, poco afecta a visitar los recintos culturales más de una vez y por eso, junto con algunos miembros del patronato, como la señora Josefina Quezada y el señor Carlos Córdova, organizó una elegante cena este viernes pasado, en la Hacienda San Antonio El Puente, para recaudar fondos en pro del museo.

El tema, evidentemente es la gestión cultural tendiente a generar no sólo el público que le debe dar sentido a su existencia, sino su supervivencia en términos económicos. A diferencia de otras propuestas en las que existen museos de autor en cuyo soporte financiero intervienen las familias (Tápies en España) o los fideicomisos (Franz Mayer en México), el Brady tiene que basarse en autonomía de gestión y apostarle a la creatividad de los miembros de su patronato para poder mantener la operación. No depende del dinero público y a pesar de que los directivos de algunos museos de marca opinan que las obras deben exhibirse no desde lo monográfico, sino desde la gran empresa cultural, habemos miles de personas que gustamos de penetrar en el espacio estético del coleccionista que al juntar cosas inconexas, logra la magia del bien vivir. O dicho de otro modo, del vivir bonito. ¿Qué opina usted, querido lector, lectora: servirá la belleza en tiempos de crisis? Ω



Por: María Helena Noval



martes, 9 de agosto de 2016

Propuestas “clásicas” con tecnología de avanzada en los museos de Nueva York

Engalanadas con un público heterogéneo y de apariencia gozosa, las salas de los principales museos neoyorquinos nos invitan este verano a pensar el arte desde interesantes ángulos originados, todos ellos, en la competencia de los curadores por la mirada del público. Esta oferta además de incluir piezas de importantes colecciones de todo el mundo, ofrece lecturas filosóficas (la noción de belleza en el recién remodelado Cooper-Hewitt), formales, históricas, anecdóticas y hasta cinematográficas; pero a riesgo de ser categórica diré que se ven cada vez menos los abordajes que involucran la sexualidad humana y lo escatológico. ¿Significa esto que estamos volviendo en el mundo del arte a las experiencias estéticas "clásicas"? ¿Podemos decir que se está volviendo a la pintura, el grabado y la escultura como modos de expresión aptos para el gusto del gran público, en detrimento de las instalaciones? ¿Será el miedo a "épater le bourgeois" lo que mueve a los directores de esos grandes consorcios dedicados al comercio cultural?
En el Metropolitan Museum la muestra estrella está dedicada a la época helenística, partiendo de la ciudad de Pérgamo como núcleo temático, por haber sido un centro de producción de imágenes, desde el cual se distribuyeron muchas de las representaciones que hoy consideramos como los orígenes de la propaganda política. En este sentido, llaman más la atención los retratos naturalistas que los bustos de mármol que idealizan -como el retrato en bronce de un dignatario que incluye ojos de cristal y piedra de color, con pestañas de bronce y hasta arrugas en la piel-, sin embargo la exhibición se centra en la presentación de la escultura griega como base del modelo de belleza occidental al que estamos acostumbrados. En el MOMA los monotipos de Edgar Degas destacan el interés del francés en los cambios que podía hacerles a las imágenes, durante las diferentes pruebas de estado que ofrece como posibilidad el grabado artístico. La lectura de la muestra es técnica, especialmente cuando vemos "los paisajes", que son interesantes abstracciones, o cuando vemos una fotografía en la que aparecen Mallarmé, Renoir y el propio Degas reflejado en un espejo. Es decir, la misma deja de lado otras posibles lecturas sobre la modernidad.
En el Met Breuer, el nuevo museo de la cadena Metropolitan ubicado en lo que fuera la sede del Whitney (75 y Madison), la muestra que se está comentando más es la que presenta cerca de 200 piezas que no fueron terminadas por razones varias, entre ellas la muerte del artista o del retratado, además de cuestiones políticas o el desinterés del creador, posiblemente por habérsele presentado otro trabajo urgente. Recuerdo de esta colección de piezas casi nunca expuestas, porque los objetos a medio proceso no suelen interesarle más que a los expertos, el retrato que le hiciera Lucien Freud a su asistente David Dawson; un retrato de Olga Koklova de Picasso; una composición a base de números de Warhol y una Santa Bárbara de Van Dyck; todos ellos mostrando el dibujo base de la composición que quedó escasamente coloreada. Contrasta con esta apariencia evidentemente inconclusa, el siniestro trabajo de Marlene Dumas, cuya fascinación de siempre por lo "non finito" la lleva a representar a su pequeña hija no sólo como una pequeña pintora (las manos manchadas de azul y rojo), sino la figura completa, casi mimetizada, con el fondo claro y deslavado, todo a medio "construir". Sin embargo, son las esculturas de Janine Antoni las que representan un interés más moderno en el arte que no es estable en el tiempo. Se trata de dos autorretratos escultóricos, uno en chocolate y otro en jabón, que desgastó a base de lengüetazos o mediante el baño en tina de su propio cuerpo, para mostrarnos que las obras artísticas tienen una vida material que se va consumiendo.
En el nuevo Whitney, ubicado en el lower west side, un mejor y más amplio espacio dedicado al arte contemporáneo americano, se lucen este verano con una exhibición dedicada al retrato, montada con piezas de su propia colección en dos pisos. En la misma vemos abordajes tan íntimos como los de Joan Semmel o John Coplans -el detalle del cuerpo sin ropa agrandado al máximo-, pero a pesar de haberle dedicado un espacio de las salas al cuerpo desnudo, se siente que priva más el interés de los curadores en el "buen gusto" y lo icónico, pues están colgadas reconocidas piezas que destacan por ser de gran formato y por el realismo de los rostros de los representados (Cindy Sherman, Andy Warhol, Alice Neel y Chuck Close, entre otros). Algo parecido en términos de la fascinación que existe por el realismo, sucede con el enorme autorretrato del italiano Rudolf Stingel, quien "copia" -traduce de un medio a otro- una fotografía en blanco y negro, que le tomara su amigo Sam Samore.
¿Qué otra cosa me llamó la atención la semana pasada que tuve la fortuna de estar en esta meca contemporánea del arte? Desde luego, además de los trabajos a los que siempre acudo para volverme a enamorar de la Gran Manzana -Hopper, Wyeth, Demuth, Sheeler-, el hecho de que la tecnología aplicada a la difusión del arte está creando una nueva generación de espectadores, que terminan siendo creadores de su propia experiencia como "Museum Goers". ¿Por qué lo digo? Porque ya se puede llevar uno a casa su exposición particular (léase la ficha técnica y la imagen de las piezas que más le gustaron), gracias a que en algunos museos cuentan con dispositivos especiales que permiten guardar lo visto, para ser enviado más tarde a nuestros buzones electrónicos. Esto abre varias preguntas que iremos contestando. De momento alabo la parte que le permite al espectador apreciar la obra, en lugar de andar copiando cédulas, como piden muchos maestros mexicanos, a los pobres escolapios: terrible manera ésta de matar el amor al arte en cualquiera.


Por : Maria Helena Noval

lunes, 8 de agosto de 2016

Tres actores de la cultura en Morelos

1. Jorge Cázares Campos

Con profunda admiración por su trabajo, anuncio en esta columna, que en la Galería del Centro Morelense de las Artes se le rendirá un homenaje este mes al Maestro Jorge Cázares Campos. Siendo un espacio sin recursos asignados para montajes y por las condiciones del mismo, será difícil que se vean piezas originales. En su lugar y dado el trabajo que ha venido realizando su hijo Jorge, con la intención de promover los paisajes de su reconocido padre, veremos piezas logradas a partir de la impresión mecánica de fotografías de los originales. No demerita tal tratamiento la apreciación del trabajo detallado del pintor, aunque es menester decir que el enfrentamiento estético nunca será igual que frente una pieza original. Sin embargo se dará el espectador cuenta del trabajo de quien incansablemente ha registrado “el retrato del la tierra”, como dice un libro que hay por allí, en el que se aborda la propuesta pictórica del creador.

Cázares recibe la influencia de José María Velasco y de Eugenio Landesio, grandes artistas del pincel dedicado al entorno mexicano por sus perspectivas y abordajes, pero también por el romanticismo con el que el artista concibe ciertas escenas. Al también artista Pavel Mora y al responsable del departamento de artes plásticas del CMA Pedro Mantecón, organizadores de la muestra una felicitación por la iniciativa. Ya estaremos vía YouTube comentando el trabajo del gran pintor morelense.

2. Miguel Ángel Izquierdo

Con gran agrado me entregué recientemente a leer “Adiós a mis libros. Cuentos de ayer y de hoy” (edición de autor, 2016), de Miguel Ángel Izquierdo Sánchez, quien también se ha dedicado como funcionario público al tema de la educación en el estado. Somos muchos los que aplaudimos la sensibilidad que lo lleva a visitar los eventos que promueven el llamado arte emergente y su intención de dejar constancia del entorno que lo rodea, a través de la lente de su cámara. No deja de sorprendernos además la disciplina con la que se entrega a la alimentación de una red virtual diariamente (junto con algunos colaboradores), que incluye contenidos que atañen a la creación artística de la localidad. “Artes por todas partes” ya es un recurso informativo muy conocido en FB y es la consecuencia lógica de la publicación que hiciera hace poco tiempo de un libro dedicado a dar cuenta de las asociaciones civiles dedicadas a la cultura.

Los cuentos que presenta en este volumen abordan temas variados, pero entre ellos destaca el propio arte como asunto. El que cierra el volumen narra la historia de Mannino de Pontassieve, el carretonero que proveyó de madera, por encargo del escultor renacentista Donatello, a los constructores de la Iglesia florentina dedicada a Santa María de las Flores.

Buscando en internet (http://archivio.operaduomo.fi.it/cupola/ENG/HTML/S023/C232/T003/TBLOCK00.HTM) se encuentra uno con documentación que prueba que el cuento parte de la realidad (Manino d'Iachopo dal Ponte a Sieve foderatore di legname de' avere per foderatura di 10 chastagni grossi e 38 picholi per le chapelle della terza trebunetta, in tutto traini 40 2/3 a soldi 6 il traino monta lire 12 soldi 4, posto a· libro VV a c. 180), pero es a partir de esa información que comprobamos que el tema inspirador sólo es un elemento del proceso creativo.  Oímos la voz del personaje y de su madre discrepando por las advocaciones de la Virgen y sus patrocinios y sentimos como el leñador es un personaje tan importante como el artista en la construcción de un ícono mundial. Pero además entra en juego otra de las características de Izquierdo como narrador y es que éste privilegia el suspenso y la participación del lector como finalista del relato.

3. Estela Barona se despide del estado

Termino esta entrega profundamente agradecida por haber podido acompañar a mi amiga Estela Barona en su despedida del estado, en el Centro Cultural Olympia, que no sin grandes esfuerzos, dirige nuestro amigo y promotor cultural RAFAEL Degar. El evento simuló la grabación de un programa de TV dirigido por el ameno conductor Enrique Durand y nos reveló a una artista completísima, que tuvo como invitado de lujo al cantautor Guillermo Méndez.

Estela y su familia cambian de lugar de residencia porque pese a que es incansable emprendedora, productora de sus espectáculos, compositora y estupendísima cantante, aquí no se le han presentado las oportunidades de trabajo necesarias para continuar una brillante carrera que comenzó muy jovencita, también como actriz, en inolvidables producciones teatrales.

Pero tal vez lo más destacable de ella, es que se ha dedicado como nadie más a la promoción de nuestro estado, a partir de la interpretación de canciones propias o de otros autores, que han decidido abordar las bellezas y bondades del mismo.

Estela tiene una voz de soprano que emplea con una modulación sin par, seduce apenas abre la boca y al soltar la carcajada termina por demostrar que nació para la vida escénica. Sin duda es una gran artista a la que vamos a extrañar, sencillamente porque no hay en todo Morelos alguien que haga lo que ella, entregándose de corazón al público, vistiendo atuendos mexicanos con señorío, acompañada por el guitarrista Sergio Olloqui, quien además es su pareja y padre de sus hijos Javier y Betel -quien por cierto también cantó bellamente junto a su madre-. Hasta pronto querida amiga: tus fans te seguiremos a donde quiera que vayas. FIN


Por : María Helena Noval

lunes, 1 de agosto de 2016

Hernán Cortés y tres noticias culturales

1.
El tratamiento -el respeto, la veneración o el maltrato- que se le da a la escultura urbana es indicador de cultura y de malestar de la sociedad. A la gente le cae bien el Zapata de los maestros Carlos Kunte y Estela Ubando, ubicada en el paso a desnivel de la entrada a Cuernavaca, aunque se queja del grave desatino de haberlo encajonado entre paramentos de cemento, pero el monumento al foco (esta ironía es mía, la pieza no se llama así) es un adefesio que podría resignificar la Glorieta de Tlaltenango, si se pusiera una pieza artística de elevado valor estético.
Sirvan estas reflexiones como antecedente para entrarle al tema de la figura de Hernán Cortés, porque ésta ha generado polémicas entre los mexicanos de todos los tiempos. Me aboco al tema porque este viernes me tocó ver en el Museo Cuauhnáhuac la presentación del documental sobre el conquistador en el que participó nuestro amigo Pepe Iturriaga como asesor de historia. El mismo es una fuente indispensable como introducción al tema; aborda el origen del mestizaje del que somos hijos los mexicanos y sin dejar de lado las partes oscuras del personaje –aunque sin dramatismos innecesarios-, permite sopesar el papel del personaje histórico: ¿fue un genocida al que debemos quemar en la hoguera de nuestros vituperios mil veces? ¿Fue el estratega que nos guste o no, dio inicio a una nueva era en la historia de la América de habla hispana? Eso no terminará nunca de decidirse porque entran en juego las pasiones, los idealismos y las contradicciones. ¿Cómo cuáles? Por ejemplo la que ve en el pasado prehispánico (que fue multicultural) una fuente de orgullo, mientras se permite que los indígenas actuales sigan relegados en sus comunidades, buscándose desde varias políticas públicas su integración a la comunidad de habla hispana que detenta el poder económico.
2.
Con respecto al tema urbano pienso en Cortés porque la escultura que representa al conquistador mandada elaborar por Don Manuel Suárez al escultor Sebastián Aparicio para el antiguo Casino de la Selva, fue removida de su ubicación en la Colonia Lomas de Cortés y actualmente está abandonada en un corralón echándose a perder. En su lugar reubicaron la escultura de Cuauhtémoc, horriblemente pintado de dorado el concreto que la conforma. Esta lectura tendenciosa de la historia sin embargo deja fuera la noción de patrimonio artístico, misma que propuesta por los miembros del actual Comité Municipal de Cultura de Cuernavaca será revisada para que la pieza sea rescatada y reubicada en algún punto de la ciudad. Recordemos además que en Cuernavaca existen otros sitios que enarbolan el nombre del español que buscó ampliar el imperio de Carlos V, comenzando con el mismo Palacio de Cortés, la colonia Lomas de Cortés, la Hacienda de Cortés, la colonia Rancho Cortés, etc.
Cortés tuvo 8 tumbas antes de llegar al Hospital de Jesús, fundado en 1524 por él mismo, nos recordó Iturriaga y durante el transcurso del documental oímos del historiador Miguel León Portilla que la historia de la humanidad está hecha de conquistas y que “Las civilizaciones no chocan, se funden” (citando a Carlos Fuentes).
3.
Dice el periodista Eduardo Cruz Vázquez, experto en economía cultural, que el encontronazo entre el nacionalismo y el liberalismo es una de las razones que ha frenado el hecho de que la comunidad cultural entienda su quehacer como un trabajo que debe ser bien valorado en pesos. Más allá de eso, la visión romántica del trabajo artístico y su promoción ha permitido que nuestro país se quede a la zaga frente a otros que entienden el turismo cultural como una vía de ingresos y de desarrollo muy importante. En su más reciente publicación –“Sector Cultural. Claves de Acceso” (Editarte- UANL, Nuevo León, 2016)- Cruz hace un análisis pormenorizado del sector en nuestro país, e incluye el análisis de la cuenta satélite de la cultura de México como sumatoria importante de las cuentas nacionales. El autor, quien ha impartido varios cursos sobre el tema en nuestro estado también es narrador y poeta y es fundador del GRECU, un grupo de reflexión sobre economía cultural, en el que los emprendedores dedicados a las industrias culturales dan cuenta de cómo se puede vivir del arte.
4.
Damos a conocer en esta columna con gran agrado, que el pianista Claudio Herrera Noriega, morelense por adopción desde hace años, reconocido no sólo como concertista, sino como profesor de música y colaborador de la Fundación Fulgencio Ávila Guevara tomará posesión del cargo de Director del Instituto Municipal del Arte y la Cultura de Durango el 1 de septiembre, al lado del Dr. José Ramón Enríquez como Presidente Municipal. El intérprete afirma que no dejará de serlo y quienes conocemos su disciplina estamos seguros de que tomará su nueva labor como funcionario público con el mismo entusiasmo y seriedad con el que se toma su carrera artística.
5.  
Este sábado se reconoció a Martha Ketchum, quien fuera directora del otrora Instituto de Cultura de Morelos en una íntima y cálida ceremonia en la biblioteca del ExConvento de Tepoztlán. Organizada por la siempre inteligente y trabajadora Marcela Tostado y por Doña Martha Mejía -madre de Ketchum-, la reunión cumplió con el objetivo de recordar a quien echó a andar un montón de proyectos que hoy están en el olvido por falta de recursos y de interés de quienes dirigen la secretaria que sustituyó al instituto. Fue conmovedor recordar el empuje que siempre tuvo Martha para hacer las cosas, su buena voluntad para rodearse de los creadores morelenses y el entusiasmo con el que buscaba recursos en donde fuera, para hacer realidad los proyectos en los que creyó. Ω


Por : María Helena Noval
helenanoval@yahoo.com.mx

lunes, 25 de julio de 2016

Morelos, las mandrágoras y Ethel Krauze

1.
Se entiende que como narradora y poeta, Ethel Krauze esté capacitada para traducir en palabras lo que siente, sin embargo, a partir de la lectura de su más reciente publicación -"El país de las mandrágoras” (Alfaguara)-, se percibe este entrenamiento como un proceso más complejo de lo que pudiera parecer. Y es que como llegamos a comprender a lo largo de la lectura, hay veces que los sentimientos son tan abrumadores, de tan pesarosa calidad, que tienen que salir de viva voz del  padece, no de la voz de un narrador omnisciente: dicha estrategia literaria llama la atención –y agarra el alma desde el principio- porque el que habla es Adrián Galindo, un descuartizado que relata su propia tortura y muerte.

La novela comienza con la descripción de su agonía, pero poco a poco vamos conociendo su vida, la preocupación de Gilda, su novia y el contexto social que permite esta atrocidad. Además –y es lo que trae dedicatoria para los morelenses- está el hecho de que nuestro estado es el probable escenario de una violencia que rebasa lo intolerable.

En el andar por las páginas nos enteramos asimismo de que el joven narrador-víctima (ficcional) es compañero de destino de Juan Francisco Sicilia Ortega, el hijo del poeta Javier Sicilia, quien ha llegado a afirmar que aquí los muertos son los que hablan, mientras los vivos callamos.

2.
Como producto cultural, un libro tan trabajado por la Doctora en Literatura Ethel Krauze debe poder ofrecernos además otras lecturas formales y lo hace. Al incluir voces que nacen de supuestos blogs, correos electrónicos, programas de radio y mensajes de texto, la autora está jugando con la noción de transtextualidad, una manera de leer y de escribir literatura, que aprovecha como modelo la manera en la que el mundo se comunica hoy en día.

Sustituir con estos discursos los diálogos de la novelística a la que estamos acostumbrados no debió ser fácil para la escritora, pero menos lo es para el lector que suele acudir al libro de papel para encontrar la dosis de imaginación que ofrece la ficción: estamos acostumbrados a sentarnos frente a la computadora y a saltar entre textos procedentes de varios medios para hacernos una propia y fragmentada idea del mundo real, pero no estamos acostumbrados a que desde la literatura se nos ofrezca un trayecto de lectura accidentado, un discurso quebrantado por voces que supuestamente nacen en la virtualidad. No obstante, le entramos y con mucho gusto, porque la experimentación en el área de la narratología le salió muy bien a la autora.

3.
El tema de la violencia ha sido uno de los más persistentes en la historia del arte; desde los martirios de santos hasta la guerra como asunto, no han faltado las atrocidades representadas, pero es en la literatura de este tipo, en la que cobra voz una víctima tan cercana a nosotros los mexicanos, asustados por los crímenes perpetrados por la delincuencia organizada, en la que más sentimos que el arte ayuda a entender el mundo y la catarsis del artista: Krauze afirma desde la negación de la dedicatoria, que es un libro que escribió a pesar de sí misma, que no debió haberse escrito nunca, y yo le creo.

4.
Pero además, como buena escritora que es, emplea la potencia de la metáfora para hacernos sentir infectados por una enfermedad terrible, ahogados por una plaga, invadidos por unos seres que se reproducen sin control posible. Ella eligió las mandrágoras, unas plantas cuyas raíces antropomorfas han llevado a la humanidad a relacionarlas con rituales mágicos y con presagios de buena o mala fortuna. Por contener sustancias alucinógenas, las mandrágoras además le caen como anillo al dedo a la autora para dar a entender que las drogas se han infiltrado hasta en el más mínimo hueco y de los hogares mexicanos.

5.
Viajo con esta novela al extranjero y una noche le escribo un whatsapp a Ethel; me lleva a hacerlo el afán de felicitarla por su valentía, al querer dejar constancia de una época en la que la calidad humana es más chafa que nunca. Ya por teléfono hablamos del país que “pierde a sus hijos sin el honor del combate…sin la medalla y sin el monumento” (p 164), de la afortunada inclusión de un poema de Sabines que me conmueve hasta las lágrimas (p. 125) y de sus estrategias como escritora: “Un libro es ese diálogo entre el autor y el lector y juntos completan el hecho literario –dice ella-; yo no hago denuncia pública ni política, sino discurso literario, porque es el único que no miente, el que toca el corazón de los seres humanos, el que no ha perdido la ética porque parte de los seres que somos nosotros, los que habitamos la tierra… Como narradora, además está Cayetana (Tana), que es un trasunto mío, pues aparece como una profesora que cuenta la historia de los jóvenes que quieren ser escuchados, por eso al final del texto pide que todo se publique. Y fíjate en el asunto del cuerpo (de Adrián) que le habla a ella, no desde su mirada, sino desde su sentir en carne viva la muerte; porque estos cuerpos que hoy se recuperan fueron personas y eso es lo que quise contar en la novela”. Ω 




Por: María Helena Noval

lunes, 11 de julio de 2016

Municipios indígenas del estado en la época del neoliberalismo

Como una oportunidad de crecimiento en términos de independencia económica y de auto gobernanza deberán considerar los habitantes de Coatetelco, Xoxocotla, Tetelcingo y Hueyapan el dictamen en sentido positivo de la iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman, el inciso d) y e) y se adicionan dos prárrafos a la fracción XI del artículo 40 de la Constituticón Política del Estado Libre y Soberano de MOrelos, presentada por el Gobernador Constitucional del Estado, para allanar la creación de municipios indígenas. Aprobada el 15 de junio, la iniciativa deberá contribuir a que dichas comunidades interesadas en constituirse en municipios lo logren, partiendo de la idea de que su especificidad etnolingüística y su organización social determinan condiciones especiales para ellos.

En el dictamen encontramos reflexiones de reconocidos especialistas en los temas de orden socio-político (Sergio López Ayllón, Sergio García Ramírez) y cultural (Rodolfo Stavenhagen, Francesco Taboada, Víctor Hugo Sánchez Reséndiz) que incluyen el reconocimiento de que ciertos “héroes culturales” como Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl y Emiliano Zapata instauraron en los pueblos una cosmovisión que relaciona el territorio con las culturas originales, misma que los faculta para escribir su propio destino.  También se menciona la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, porque ésta justifica su participación en la vida política del estado.

2.
Platico con el cineasta Francesco Taboada, quien también es Coordinador para la Reforma Política de las Comunidades Indígenas sobre este asunto y me dice que es a través de la memoria oral y la transmisión de la historia de larga duración que se podrá evitar la continua erosión de la identidad generada por la imposición de una cultura dominante a raíz de Independencia. Añade que la llamada “raza de bronce” propuesta por el vasconcelismo fue una hipótesis racista que no aceptaba el multilingüismo y que más adelante las políticas del Instituto Nacional Indigenista y la SEP impusieron el español, ocasionando que se fuera olvidando el náhuatl, lengua significante para los habitantes de nuestro estado. Pero tal vez lo más importante --y esto abre el panorama para la inserción de estos grupos en la economía nacional-, es el hecho de que al volver a los valores fundamentales basados en el trabajo agrícola, estos pueblos podrán vivir de acuerdo a su propia realidad y no a una establecida por un sistema económico neoliberal globalizado. “Cuando estos pueblos tienen necesidades creadas por la sociedad de consumo –dice-, se salen de su realidad y nunca llegan al nivel de satisfacción deseado, pero si van de acuerdo a su propio proyecto civilizatorio, la necesidad es diferente. Si sueñan con un OXXO en cada esquina su desarrollo será imposible, pero si sus elementos son los originarios, es más fácil que lo logren. El caso de éxito lo muestran las fiestas patronales, los comités de mayordomías y los consejos de ancianos, pues las finanzas les salen bien. En Cuentepec, por ejemplo, las autoridades no reciben dinero por actuar como tales, se trata de cargos honoríficos, ganados por jerarquía de servicios y por lo tanto no hay corrupción. Hueyapan es similar, porque aunque reciben dinero para el funcionamiento de la ayudantía, siguen funcionando de acuerdo con una ética”.

Taboada Tabone añade que uno de los requisitos para que los municipios se puedan constituir como tales es que comprueben que están regidos por usos y costumbres y advierte que la iniciativa legal contiene candados para que los futuros municipios no puedan ser manejados por partidos políticos, sino que se trata de que conserven la ejecución de la democracia participativa.  

3.
En el dictamen se habla de un Catálogo de Pueblos y Comunidades Indígenas para el Estado Libre y Soberano de Morelos, modificado, para adicionar otras comunidades, mediante Decreto Mil Seiscientos Cuarenta y Cuatro, expedido por la actual Legislatura; este instrumento jurídico fue creado por iniciativa de los diputados integrantes de la Comisión de Grupos Indígenas de la LI Legislatura, señalando en su exposición de motivos lo siguiente:
“Las poblaciones indígenas son aquéllas que se encontraban viviendo en sus tierras antes de que llegaran los colonizadores, comunidades que mediante la conquista fueron segregadas y discriminadas, sin embargo con el paso del tiempo las culturas y pueblos indígenas se han visto amenazadas, sin lograr su desaparición, por lo que los grupos y comunidades indígenas son consideradas como uno de los grupos más desfavorecidos en el mundo.”

Dice el Diputado Javier Montes Rosales, Presidente de la Comisión de Grupos Indígenas del Congreso del Estado, que para evitar tal vulnerabilidad hay que  gestionarles espacios políticos a las comunidades indígenas y añade que de este poder adquirido nacerá de manera natural su desarrollo económico. “Esta iniciativa cambiará el mapa geopolítico de Morelos. El 25 de julio se aprobará la reforma y tengo confianza en que se integre como ley en el periódico ´Tierra y Libertad´. Se hará un estudio por cada población que se quiera hacer municipio y por ende se les etiquetarán recursos. El otro tema es la territorialidad y si no aflojamos el paso, en el 2017 los pueblos indígenas se desincorporarán de los municipios a los que pertenecen y se crearán sus consejos municipales. Luego habrá que acompañarlos en la solicitud de los recursos federales e internacionales; también con ayuda de los empresarios podrán salir adelante, habrá que meterlos a la dinámica económica para que no se extingan”. Me comparte que en el tema de la medicina tradicional hay mucho que rescatar y que trabaja con el Dr. Víctor Manuel Caballero Solano en el mismo.


Por: María Helena Noval
 

lunes, 4 de julio de 2016

Entre forasteros y amigos

Para Rubén Pizano,
con mucho cariño

1.El viernes pasado nuestro amigo José N. Iturriaga dio a conocer dos libros de reciente publicación (“Cien Forasteros en Morelos” y “Otros cien forasteros en Morelos”, CONACULTA-Secretaría de Cultura de Morelos, 2015) dedicados a su área de expertisse, me refiero a la atención que han prestado muchos extranjeros sobre México.  Y para ser más específica, diré que haciendo un análisis de los siglos XVI al XXI, encontró Iturriaga a 200 que vieron algunas cualidades destacables de nuestro estado y las plasmaron en sus diversos escritos, recopilados y comentados ahora por él. Pero fíjense ustedes que lo que hizo más memorable el evento fue que la sala estuvo abarrotada de amigos: los asistentes nos sentimos parte de un grupo amante de la cultura y por eso la cita se tornó una experiencia sumamente gozosa.

Como reinas presentaron María Gabriela Dumay, Eliana Albala y Catherine M. Mayo; la primera dedicándole a la segunda parte de su presentación, misma que incluyó al antropólogo Bernardo Baytelman (marido de Albala); la segunda, o sea Albala habló de la condición de ser trasterrados en una Cuernavaca que recibe con los brazos abiertos y la señora Catherine M. Mayo habló del nieto de Agustín de Iturbide, que estuvo a punto de ser adoptado, nada menos, que por Maximiliano y Carlota en el Jardín Borda. Créanme, este viernes se distinguió por las coincidencias (o sincronismos diría Chopra), pues todo apuntó a una circularidad muy interesante. De verdad que fue una delicia escucharlas a ellas y al escritor y sentirnos todos en nuestros respectivos reencuentros.

Luego, hay que decir, que de los viajeros destacados por Don Pepe Iturriaga --a quien también queremos por ser cocinero mayor-, hay de chile, de verde y de dulce; todo gusta de sus libros, desde el relato de Alejandra Scheiman sobre Frida y Diego estando de luna de miel en la casa del embajador Morrow, hasta cómo García Márquez narra su preferencia por la palabra “cruda” para referirse al estado del cuerpo después de una borrachera, pasando por la historia de la pérdida de la Hacienda de San Gabriel de las Palmas -y la de Pita Amor-, narrada por Michael K. Schuessler.   También conmueven las presencias de Nadia Piemonte, quién habla sobre un Tepoztlán que se hace notar por sus restaurantes y vida artística; María Barbieri con su poema dedicado a Emiliano Zapata y desde el punto de vista de la crisis social que aqueja al estado, el relato de Malcolm Beith sobre la muerte de El Barbas, uno de los narcos más buscados del país.   Pero hay mucho, mucho más que leer para amar a nuestro terruño en estos dos volúmenes.

2.Comentaba nuestro querido amigo Rodolfo Becerril después de la presentación de estos libros, que es curioso que los extranjeros se refieran frecuentemente a Cuernavaca a partir de su clima, los volcanes y los jardines --lo natural--, en vez de hacerlo con respecto a la gente y las relaciones sociales y afectivas que se generan y se generaron en esta ciudad. Por fortuna lo que vivimos el viernes allí fue humano y a nosotros, que somos morelenses de corazón, nos enamoró aún más su gente y el ánimo que aún se da en tiempos de crisis. Iturriaga por su parte enfatizó la importancia de la mirada desde la “otredad”, porque ésta se desplanta desde la diferencia y no desde la experiencia achatada por la costumbre.

3.Y por supuesto no puedo dejar de mencionar que el sábado se le rindió homenaje póstumo a nuestra querida amiga Gloria Ceijka, a un año de su partida, porque sé que fue un evento organizado con el corazón.  Y aunque no estuve por motivos de trabajo, sé por mi amiga Lya Gutiérrez Quintanilla, que fue la gente más representativa de Cuernavaca y que lo más bello fueron los poemas de amor escritos por Gloria a Rubén Pizano, su marido, leídos por Lorena Ahumada y que en ellos se supo lo que es el amor más allá de la muerte; que el poema de la gran poeta Frida Varinia a Gloria, escrito en el momento de su muerte le provocó lágrimas a más de uno y por supuesto que la maestría de la gran SILVIA Navarrete, tocándole el piano a su amiga como si estuviera en Bellas Artes fue inolvidable.  Pero creo que lo mejor de todo fue poder abrazar a Rubén, que me cuentan se mostró a la altura de lo que ella, su amada Gloria, hubiera deseado, con una gran dignidad y elegancia, a pesar de tener el corazón partido. FIN


Por: María Helena Noval
 

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